martes, 25 de agosto de 2009

Preámbulo de la Constitución de Iraq de 2005

foto distorsionada durante la ocupación norteamericana en Iraq. Dice el pie de página"Un soldado iraquí carga varias urnas antes de su traslado a Bagdad para el recuento. Foto: AP."


(Según el Profesor Peter Häberle, la poesía podría ser el sustento de toda nación, se puede extraer primordialmente "la palabra poética constitucional" en el preámbulo de toda Constitución Política, que es donde se establecen los fines utópicos del pueblo, del territorio y del gobierno. )
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PREÁMBULO

En nombre de Dios, el más misericordioso, el más compasivo.

Hemos honrado a los hijos de Adán.

Somos la gente de la tierra entre dos ríos, la patria de los apóstoles y de los profetas, el domicilio de los imams virtuosos, los pioneros de la civilización, los de la escritura y la horquilla de la numeración. Sobre nuestra tierra la primera ley hecha por el hombre fue aprobada, el pacto justo más antiguo para la política de las patrias estuvo inscrito, y sobre nuestro suelo, los compañeros del profeta y de los santos rogaron, los filósofos y los científicos teorizaron y los escritores y los poetas sobresalieron.

La derecha del Dios da reconocimiento sobre nosotros, y en el cumplimiento de la llamada de nuestra patria y ciudadanos, y en respuesta a la llamada de nuestros lideres religiosos y nacionales y la determinación de nuestras grandes autoridades religiosas y de nuestros señores y reformadores, y en el medio de una ayuda internacional de nuestros amigos y de los que nos aman, marchamos por primera vez en nuestra historia hacia las cajas de balota por millones, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, trigésimo de enero dos miles y cinco, invocando los dolores de los sufrimientos de la opresión infligidos por la pandilla autocrática e inspirados por las tragedias de los mártires de Iraq, de la shiita y de Sunni, árabes, Kurds y de todos los otros componentes de la gente; de recordar la oscuridad de la venganza de las ciudades santas y el sur en la sublevación de Sha'abaniyya y quemado por las llamas de la pena de los sepulcros totales, de los pantanos, del al-Dujail y de otros; articulando los sufrimientos de la opresión racial en las masacres de Halabcha, de Barzan, de Anfal y de los Kurds de Fayli e inspirado por las pruebas duras en Basheer y al igual que el caso en las áreas restantes de Iraq en donde la gente del oeste sufrió de los asesinatos de sus líderes, símbolos y ancianos y de la dislocación de sus individuos expertos y de la disecación de su cultural y los pozos intelectuales; así que nosotros intentamos de común acuerdo, hombro a hombro, crear nuestro Iraq nuevo, el Iraq del futuro libre de sectas, de racismo, de complejos sobre lugar, de la discriminación y de la exclusión.

Las acusaciones de ser infieles y terroristas no nos pararon de marchar adelante para construir una nación de la ley. El sectarismo y el racismo no nos han parado de marchar juntos para consolidar nuestra unidad nacional, y para seguir la trayectoria de la transferencia pacífica de la energía y para adoptar el curso de la distribución justa de recursos y de proporcionar una oportunidad igual para todos.

Nosotros, la gente de Iraq que acaba de levantarse del tropiezo, y que está mirando con confianza al futuro a través de un sistema republicano, federal, democrático, pluralista, ha resuelto con la determinación de nuestros hombres, mujeres, senectud y juventud, respetar las reglas de la ley, establecer la justicia y la igualdad para echar a un lado la política de la agresión, y para atender a los temores de mujeres y sus derechos, a los ancianos y a sus preocupaciones, a los niños y a sus asuntos, para separar una cultura de la diversidad y del terrorismo de desactivación.

La gente de Iraq de todos los componentes y cortinas hemos tomado sobre nosotros mismos para decidir libremente, con nuestra opción para unir nuestro futuro y llevar lecciones de ayer hacia el mañana, el bosquejo, con los valores y los ideales de los mensajes divinos y los resultados de la ciencia y de la civilización del hombre, en esta constitución duradera. La adherencia a esta constitución preserva para Iraq su unión libre, su gente, su tierra y su soberanía.

martes, 7 de julio de 2009

No hay muerte sino más derecho

calavera de Guadalupe Posada

No hay muerte sino más derecho. No hay muerte sino más derecho, me lo dijo un difunto entre ensoñaciones. Aquel hombre aseguró que el minuto final no es una experiencia religiosa sino un tronido de zapatos.

“Uno ve al Tiempo con sus caras deformadas entre los costados y los números 6, 12 y 24 adornan la serie cabalística de su sombrero; después uno muere en un velorio con la boca reseca. Yo pensé que hasta ese momento había escapado al imperio de la ley, como cuando me emborrachaba o escuchaba una canción; la muerte me jugó una mala partida, porque resolví que sólo existía en mi acta de defunción, en mi acta de nacimiento, en los títulos de propiedad a mi nombre, en las acciones de la empresa, en los pagarés donde figuré como deudor, en el inventario y avalúo de mis bienes, en la fe de mi albacea, en los contratos que celebré, en el registro de Hacienda, en el padrón de electores muertos, en mi cuenta de jubilado, en el seguro de gastos mayores. Entendí que en la vida fui un papel perdido y ahora desde la tierra brotaré como una fuente jurídica para el notario que tramitará mi testamento.”


lunes, 29 de junio de 2009

Las 7 cosas



Siguiendo la entrada de Cynthia García

SIETE COSAS QUE ME GUSTAN

- Caminar
- La poesía
- Los mariscos
- La teoría del Estado
- La noche
- El alcohol
- Las fotografías antiguas

SIETE COSAS QUE NO ME GUSTAN

- Las frutas
- Los prejuicios
- El hip-hop (más el mexicano)
- El fanatismo
- El derecho fiscal y mercantil
- Algunos juegos mecánicos
- Los mosquitos

SIETE PERSONAS QUE SEGUIRÁN ESTO.

- Itzcoatl Jacinto
- Yaxkin Melchy
- Leilani Manzur
- Héctor Hernández
- Oswaldo Casasola
- Thalia García
- Eliud Delgado

jueves, 11 de junio de 2009

La exégesis política de los sueños


Hérnandez Montecinos, Héctor. NGC 224 o TRAGA I.
Literal, colección Limón Partido, México 2009.



La interpretación de los sueños
de Héctor Hernández (Santiago, Chile, 1979) es un ideario épico redactado por cientos de HH, el poema es una erosión de sí mismo escrita a pulso y a manera de un lavado de pensamientos. Este no es un ideario particular sino un resonador de consciencias, donde el propósito político bordea al poema encerrando los claroscuros de la condición humana. La vida lleva venas poéticas en sus brazos, pero Héctor no se conforma con apropiarse de esas extremidades y hacerlas suyas, sino compone un himno de guerra desde su interior para declarar la contra-poesía del mundo, de su pequeño país “Chile culiao”. Los libros, para él, se compilan en los instantes que uno deja de vivir y se entrega como un pararrayos del bienestar. “La literatura para ellos fue una nueva dictadura del bienestar”. El autor sigue narrando el desmoronamiento de su patria que son las dos cordilleras que ya no lo sostienen, por eso aprendió a permanecer de pie del propio dolor. Ahora se vuelve un mago de fronteras.

El manifiesto de Hérnandez Montecinos es un acercamiento a una ideología que hace del marxismo, liberalismo o anarquismo unas metodologías del lugar común, porque el argumento de su poder es la rabia y el amor. “El centro de un sistema político en mi corazón” dice a través de Yaxkin Melchy, aunque ese sea el corazón de ambos. El poeta habla de la dictadura, la hiperdictadura y la postdictadura como la extensión del Estado de sitio donde los hombres son el basurero del mercado y el poder estatal se maximiza con el miedo. Las libertades públicas son una moraleja equivocada, cuando los fabulistas pensaron que los hombres eran los animales. En todo Estado de sitio, las garantías individuales se suspenden o disminuyen, pero en su Estado de emergencia “hablan de los derechos como si fueran figuras literarias”. El tirano en la República de las letras sigue por mucho tiempo, pero Héctor ya dio su propio golpe de Estado; porque él sabe que como la historia universal, “los buenos poemas tiene mala memoria”.

miércoles, 3 de junio de 2009

¿Quién es Sakura?

Meza, Aurelio. Sakura. Red de los Poetas Salvajes,
México 2008.



No sabemos realmente si el libro que encontró Aurelio Meza (México D.F., 1985) fue escrito por Yaminokuchi Baku, y tampoco sabemos con certeza si Sakura es una de las personas a quien se dirige este cuaderno encontrado en su biblioteca. En lo que casi estoy seguro es que estos poemas han sido leídos y releídos por muchísimas curiosos, eso lo sé por “los epígrafes que acompañan (y a veces rodean) a los textos”. La idea central, a mi parecer, no es el acercamiento clásico autor-lector sino una serie sucesiva de autor-lector-lector-lector-lector- hasta que ya lo importante no es el texto hallado y las palabras literales del autor (de quien no sabemos nada), sino esas pequeñas enmendaduras que se han venido anotando a manera de un extraño saneamiento de la escritura. Aquí lo que se rescata no es el texto virgen, sino las interpretaciones “lo que yo habría escrito”. La hermenéutica del texto rebasa a la obra original. La intertextualidad de voces y opiniones emerge como el “tallereo” donde cada lector va (de)formando a estos textos perdidos.


La vida del autor, puesto que estos escritos resultan ser íntimos, es escrutada por los investigadores, posiblemente los que se acercan a esta biblioteca antigua y empiezan a realizar su labor bibliográfica. Se nota el desgarramiento de un hombre, el trascurrir de la vida como una papiroflexia que se detiene en medio de un estanque y luego se hunde. “despierto y me miro en el/ estanque/ mi rostro endurecido/ mi piel ceniza/ y ha pasado bajo mis narices/ tan natural como un río/ qué hago yo aquí/ escribiendo con nieve/ a la espera del fin del mundo” Incluso el lector-investigador ya no sabe cuál es la voz protagonista, se encuentra con un libro colectivo y misterioso, textos en inglés e ideogramas mal traducidos. Incluso el inglés se vuelve japonés o chino mandarín, no hay nada seguro en esta investigación trunca y estéril. “Fuera de mi cabeza, perra” Nunca sabremos quien escribió esto.

sábado, 30 de mayo de 2009

Andrómeda fue vista hoy intensamente

foto en el Faro de Cuahtepec 2008
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Felicidades al poeta Yaxkin Melchy por obtener el premio Elías Nandino de este año, en verdad que es un reconocimiento justo a su labor de poeta y artista.

sábado, 23 de mayo de 2009

Portarretraros parte II

foto Juan Rulfo


Publico esto antes que pase de moda este debate. La verdad quedé abrumado con todo lo que se dijo y se dirá al respecto. Esto, si bien es un ejercicio de crítica y de percepción de nosotros mismos y los demás, implica el desarrollo discursivo de una nueva generación de escritores. Quizás exista en nosotros una anticipación a lo histórico, cuando lo histórico sólo se hace con el paso del tiempo y lo que va quedando. Pienso en una vehemencia por crear verdaderas obras, frenesí de la no mediocridad. Hacer obras fuertes, “Éticas”, así en mayúscula como lo escribió Yaxkin. Gracias a Daniel Malpica, Roberto Banda, Eduardo de Gortari, Eliud Delgado y Krishna Avendaño por decir lo que tenían que decir. La poesía es como jugar cartas, así me dijo Alan Mills, y ahora conozco parte de las suyas.

Terminaré entonces lo que no acabé, con los cuatro puntos que me hacen pensar en los lastres de nuestra poesía y otras. Sé que mi comentario se encamina hacia lo malo, pero no hay más maldad que creer que todo está bien. Así tal vez logremos sanar fracturas y temores.

La actitud del autor. La obra de cualquier escritor llega hasta donde él quiere llegar. Aseguraba Julio Torri que “toda la historia de un hombre está en su actitud”. Yo diría, de algún modo, que también se encuentra su porvenir. El poeta debe creerse todo lo que se quiera creer menos un hombre promedio, un versificador de sus anécdotas, un glosador que sólo escribe pies de páginas de la realidad. La realidad es en suma una colisión de ficciones. Este mundo está en función del derecho, las matemáticas, la informática, la economía, entre otras ficciones científicas o técnicas. La tarea del poeta no es componer todo eso, es dibujar una ficción que contrarreste a las otras, siendo él el trazo y la dirección de esa línea. Los poetas comentaristas son los que se dedican a poetizar lo inmediato, los poetas cósmicos o “prometeicos” como decía León Felipe, son los que hacen poesía con el delirio y alumbran un universo en miniatura.

El apego institucional. La institucionalización de las actividades humanas fue un proceso gradual en la era del Estado moderno. El Estado, como lo conocemos ahora, es la gran prosopopeya de la humanidad. El Estado está en todos los actos humanos y hechos naturales, desde la hora centro de un país hasta las fronteras dictadas por el derecho internacional. El arte no ha escapado a la regulación estatal, y los parámetros de un Estado son las políticas públicas del gobierno en turno. El problema que veo, es que sólo se “legitima” un poeta cuando se le otorga el apoyo oficial, como si el reconocimiento de la institución pública se tradujese en el valor último del autor o de la obra. No es malo el apoyo oficial, el error es creer que ese es el único camino disponible, cuando existe una nutrida ramificación fuera de la validación certificada.

El prejuicio a la obra. Creo que uno de los máximos errores de la humanidad es el prejuicio. Es un proceso mental necesario, que nos hace la vida más cómoda y sintética. Para llegar a una noción rápida de cualquier objeto nada más confiable que el prejuicio. Hay varios indicadores en literatura: autor, premios que ha ganado, círculo de amigos y crítica nociva o mordaz. La obra debería ser la única fuente para juzgar al autor.

El hermetismo de grupo. Problema que va desde Los Contemporáneos hasta la sensación de pertenencia a una colectividad, el papel y lugar que tengo en ella, y la defensa de mis logros ante la venida de un posible usurpador. Los colectivos unen las fuerzas y nos hacen más poderosos, aunque se disputen intereses contrarios en un campo donde sólo caben 3 o 5 personas. La poesía no le conviene saber tanto de poder ni de oligarquías o “partidocracias” literarias.

Hay un mural de la poesía mexicana; dejemos que los autores caigan en un collage sin proporciones y quitemos de en medio los portarretratos que enmarcan las caras bonitas de los poetas.

Manuel de Jesús Jiménez, mayo 2009.